Las ventas de la Feria del Libro: paciencia, estrategias y una caída de hasta el 45%

“En general, las ventas estuvieron con una caída del 25 y 30%”, dice Martin Gremmelspacher, ex presidente de la Cámara Argentina del Libro, director de Bonum

La inflación sube, el consumo baja, el mundo sigue girando y la Feria del Libro, pese a todo, permanece ahí, firme, con sus stands, con sus editores, con sus títulos. ¿Cómo viene la venta de libros en esta edición que cuenta con la particularidad de una fuerte recesión? Además del glamour de los grandes nombres, de las polémicas por las presentaciones canceladas y de los debates literarios, está el aspecto comercial: los números. ¿Se vende? ¿No se vende? ¿Compran los lectores, pese a la caída del salario? ¿Qué dicen los editores? Las realidades son disimiles, pero todos coinciden en algo: la caída es notable.

La caída general

“En general, las ventas sufrieron una caída del 25 y 30%”, dice Martin Gremmelspacher, ex presidente de la Cámara Argentina del Libro, director de Bonum, una editorial fundada en 1960 que se especializa en temas como educación, neurociencias y religión. “Aunque tenemos stand propio y es más grande que el del año pasado, claramente estamos vendiendo menos. Los números macro también dieron esa caída del 20 a 30%”, agrega.

Ignacio Portela fue todos los días a la Feria del Libro. Desde el mediodía hasta la noche. Forma parte de Sudestada, que tiene revista, editorial y librería. Acá tienen stand propio, donde realizan distintas actividades, “lo que hace al plus de la Feria”, dice. “Cuando hacemos firmas o conversatorios ayuda mucho a la venta. Se llena; hay colas para firmar. Suma mucho tener autores de calidad y que sean convocantes”, y agrega: “La economía pegó muy fuerte en abril. La gran caída por todas estas medidas del gobierno se dio ahora. Eso se nota”.

“Estamos un 17% abajo en cantidad de ejemplares vendidos en comparación con el año pasado”, dicen desde Siglo XXI que lanzó un sello infantil: Siglo para chicos. “Está funcionando muy bien y eso nos pone felices”, cuentan. Ya arrancó mayo, principio de mes: hay dinero en los bolsillos. “Las ventas están un poco bajas, pero ahora que la gente cobra se va a acercar en masa a comprar libros”, reza Matías Reck de Milena Caserola. Portela ve que “si antes compraban dos o tres libros, ahora se llevan uno: hay un 30 y 40% menos de gente y de ventas”. De todos modos, “la feria sigue siendo una burbuja en el año”, afirma.

“La economía pegó muy fuerte en abril. La gran caída por todas estas medidas del gobierno se dio ahora", dice Ignacio Portela de Sudestada

“La economía pegó muy fuerte en abril. La gran caída por todas estas medidas del gobierno se dio ahora», dice Ignacio Portela de Sudestada

Para las grandes editoriales no hay variaciones tan alevosas. “Estamos un 20 por ciento abajo en unidades vendidas respecto al año pasado. Todavia nos queda actos muy potentes el último fin de semana de la Feria del Libro. Es solo una foto y no significa que terminemos así”, cuenta Valeria Fernández Naya, directora de Marketing y Comunicación de Penguin Random House. En el caso de Planeta, según supo Infobae Cultura, las ventas del grupo están entre un 10 y un 11% abajo que el año pasado, aunque esos números pueden variar mucho según el día.

Ediciones IPS es una extrañeza. “A pesar de la situación económica pésima, a pesar de la de la recesión en curso, al sello le está yendo bien. Estamos, a esta altura de la feria, un poquito arriba de las ventas del año pasado”, dice Nicolás Bendersky, uno de sus editores. ¿Cuál es el truco? “Eso tiene una particularidad —explica— y es que tenemos una política de precios singular: que sean realmente accesibles para trabajadores, para estudiantes, para jóvenes. Entonces muy probablemente eso tenga que ver en el marco de precios totalmente siderales y fuera del alcance del bolsillo de cualquier trabajador”.

"La caída total es entre 40 y 45%, y no creo que vaya a cambiar de acá al cierre”, dice Hernán López Winne, director de la Feria de Editores y del sello Godot

«La caída total es entre 40 y 45%, y no creo que vaya a cambiar de acá al cierre”, dice Hernán López Winne, director de la Feria de Editores y del sello Godot

Los stands colectivos

Hace ya tiempo que eso que llamamos editoriales independientes llevaron a la práctica aquella vieja frase de Salustio: la unión hace la fuerza. Quizás el mejor ejemplo sea La Coop, un colectivo de sellos que nuclea a Añosluz, Alto Pogo, Conejos, Santos Locos, Hwarang, Fera, Audisea, Espacio Hudson, Mágicas Naranjas, Clubcinco, Crack up, Llantén, Ethos, El Cuervo, Dábale Arroz, Yuri y Futurock. En el Pabellón Amarillo, como ya es habitual, tienen su stand y exponen el eclético catálogo. ¿Cómo vienen las ventas acá? “Entre un 35 y un 40% abajo respecto del año pasado”, sentencia Marcos Almada, editor de Alto Pogo.

“Estamos 40% abajo”, dice así, directo, sin vueltas, Hernán López Winne. Como director de la Feria de Editores y del sello Godot, conoce muy bien la industria editorial y el panorama que se vive en la Feria del Libro lo resume en una palabra: tremendo. “Incluso si me pongo a mirar los números de estos últimos días, probablemente un poco más abajo también. Una de las causas es que Conabip no fue lo que solía ser. En general las ventas a bibliotecas populares levantaban bastante y este año eso cayó muchísimo. Te diría que la caída total es entre 40 y 45%, y no creo que vaya a cambiar de acá al cierre”, agrega.

Godot está en dos stands. Uno se llama Reunión, donde están junto a Gourmet Musical, Sigilo, Chai Editora y La Parte Maldita. Y además en Carbono, que es una distribuidora integrada por varios sellos: El Gato y La Caja, Barrett, Gourmet Musical, Sigilo y Chai. “En ambos casos estamos igual: las ventas son bajísimas”, dice.

Conabip: caída mayor

Dentro de la Feria del Libro, y desde hace ya 19 años, la Conabip trabaja con el Programa Libro% donde las bibliotecas populares tienen la posibilidad de comprar libros a mitad de precio. Se trata de una política pública que beneficia tanto a las bibliotecas como a las editoriales, ya que el otro 50% del libro lo aparta el Estado. Son días y con horarios específicos. Pero este año no tuvo el impacto esperado. “Estuvo muy floja, pero por lo menos estuvo; yo eso lo celebro. Con la Conabip, la caída fue mayor: del 40 y 45% más o menos”, dice Gremmelspacher. “El problema es que este año vinieron 800 bibliotecas menos”, completa Almada.

“Entre un 35 y un 40% abajo respecto del año pasado”, dice Marcos Almada, editor de Alto Pogo

“Entre un 35 y un 40% abajo respecto del año pasado”, dice Marcos Almada, editor de Alto Pogo

Menos gente

“La cantidad de gente que vino es mucho menor a años anteriores”, asegura Ignacio Portela. “Los fines de semana repunta, por ejemplo el sábado anduvo bien: parecía un día de ferias anteriores. Ya el lunes volvió a haber menos gente. Lo que funcionó bien fue la iniciativa del horario de acceso a las ocho, que a partir de esa hora la gente entra gratis”, dice Portela y sugiere: “Sería bueno adelantarlo una hora antes”.

Por su parte, Gremmelspacher sostiene que “hay momentos en que claramente se ve que hay menos gente. La apertura de las ocho sí hace que entre un poco más de gente. Me cuentan del stand que la gente se está yendo un poco más temprano, no se están quedando hasta muy tarde. Un tiempo antes de las 9:30 hay mucho menos público”. Y subraya que “la Feria está tratando de hacer todo lo posible: dando chequelibro para que la gente después. Los precios de los libros están estables en estos últimos meses, con lo cual se han puesto bastante más competitivos.

Los títulos más vendidos

¿Qué títulos lideran las listas de los dos grandes grupos? Los más vendidos de Penguin Random House son En agosto nos vemos de Gabriel García MárquezLa hechicera de Asturia de Gloria CasañasEl feminismo de María Elena WalshEspíritu animal del Magalí Tajes El niño resentido de César Gonzalez. Los libros más vendidos de Planeta son La felicidad de Gabriel Rolón, la segunda parte de la saga “La casa Neville”, No quieras nada vil, de Florencia BonelliRecupera tu mente, reconquista tu vida de Marian Rojas EstapéAlas de sangre de Rebecca Yarros Cora de Jorge Fernández Diaz.

Portela ve que “si antes compraban dos o tres libros, ahora se llevan uno: hay un 30 y 40% menos de gente y de ventas”

Portela ve que “si antes compraban dos o tres libros, ahora se llevan uno: hay un 30 y 40% menos de gente y de ventas”

Entre lo más vendido de Sudestada están los dos últimos libros de César GonzalezFetichismo de la marginalidad (Sudestada) y El niño resentido (Reservoir Books), y todos los de Juan Solá Cinwololo. En el caso de Ediciones IPS, los más vendidos son: ¿De qué hablamos cuando decimos socialismo? 14 preguntas y respuestas sobre la sociedad por la que luchamos, de Ariane DíazMatías Maiello José MontesLecciones de paidología de Lev Vigotski Lo rosa roja, novela gráfica sobre la vida de Rosa Luxemburgo a cargo de Kate Evans.

El ranking que predomina en La Coop es este: Las cosas inútiles (Santos Locos) de Martina CruzEspecies que desaparecen (Conejos) de Walter LezcanoFaros (Alto Pogo) de Jazmina Barrera, la antología Dantescas editada por Fera y Pase lo q pase, todo va a estar bien (Hwarang) del surcoreano Lee Kiho. En los stands de Carbono y Reunión sobresalen los siguientes títulos: 50 malentendidos en la ciencia (Godot) del inglés Brian Clegg Dorayaki (Chai) del japonés Durian Sukegawa.

Otros libros que los editores destacan son Cómo piensan los bosques (Editorial Hekht) de Eduardo KohnEl capitalismo explicado a mi nieta (Editorial La Cebra) de Jean ZieglerPlanos y papeles e inéditos (Editorial La Libre) de León FerrariVías argentinas: ensayos sobre el ferrocarril (editado por Milena Caserola), Minotauro, una odisea de Paco Purrua (Tren en movimiento) de Martín Felipe Castagnet, Calibán y la bruja: mujeres, cuerpo y acumulación originaria (Tinta Limón) de Silvia Federici Feminismos Populares: pedagogías y políticas (editado por El colectivo).

Fuente: Infobae

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